Una de las cooperativas eléctricas más grande del país anunció recientemente que no pagará a su distribuidora Cammesa el último aumento fijado del 55% por el gobierno nacional.

Se trata de CALF (Cooperativa de Agua, Luz y Fuerza) que presta sus servicios fundamentalmente en la patagonia, y con sus 80 asociados directos y más de 300 mil indirectos lo que la convierte en una de las más importantes del país.

El anuncio lo realizaron en una conferencia de prensa donde participaron entre otros el titular de CALF Carlos Ciapponi y el presidente de la Federación Argentina de Cooperativas de Electricidad (FACE) José Álvarez, que respalda la medida anunciada.

Durante la conferencia de prensa explicaron cómo impacta el aumento tarifario en las finanzas de las cooperativas eléctricas y puntualizaron la falta de acompañamiento del Estado nacional que, en cambio, ayudó con la condonación de deudas a las empresas privadas.

Acerca de la decisión de no pagar el aumento justificaron «No es una cuestión de rebeldía. Si los usuarios no pueden pagar, las cooperativas no podrán pagar a Cammesa«.

Al respecto explicó que permentemente deben financiar a los usuarios que no pueden pagar sus facturas eléctricas. «Nuestra factura es de 100 millones de pesos. Ahora, se va a $ 150 millones. Es imposible», sostuvieron.

Y consideraron el punto de vista del usuario: «Un vecino de Neuquén de un consumo normal de una vivienda de clase media-baja estaba pagando 300 pesos a principios de 2016 y hoy intenta pagar $ 5.400, sin contar el aumento que viene ahora».

«A las cooperativas se les sumó un problema. Además de pagar a Cammesa hacíamos las inversiones necesarias para brindar un servicio eficiente. Ahora, tenemos que también financiar a los usuarios. Dinero que tendría que invertirse en mejorar el servicio, lo desviamos para que la gente cuando llega llorando a la cooperativa, dar una respuesta. Desde las cooperativas se les da respuesta a todos los usuarios, a las pymes, a la producción agrícola, a los residenciales. Esa es la función social que cumple también la cooperativa para quien no puede pagar. Entonces, no es lo mismo que la posición de las empresas privadas del sector, que te cortan el servicio y listo”, enfatizó para demostrar cómo los actuales aumentos arrojan silenciosamente cada vez más a los argentinos a la pobreza y la marginalidad.