Durante el discurso que el intendente Aiola pronunció anoche en la velada que la Unión Cívica Radical organizó en Racing Club, vertió fuertes declaraciones de tono ofensivo hacia los ciudadanos.
Parece ser que esta es la estrategia elegida por Cambiemos para tensionar al máximo la grieta existente en nuestro país y así poder contener la mayoría de votos que le sea posible ante la desmedida sangría que sufren tanto a nivel nacional, provincial como local producto de la crisis económica.
Asimismo estas declaraciones se dan en el marco de un fuerte crecimiento electoral de la oposición principalmente del peronismo kirchnerista. En una entrevista que ayer publicó la posta el ex intendente Darío Golía afirmó qué la sumatoria de los votos de Ciminelli Carnaghi y Garello le ganaría a cambiemos por algunos puntos. Todo por supuesto en el marco de las especulaciones con las encuestas.
Durante su alocución, que no superó los 10 minutos, Aiola hizo hincapié en alentar a sus seguidores para que sigan convenciéndose que el camino de cambiemos el correcto: «Luchemos porque la revolución está dentro de cada uno de nosotros», dijo.
Así el intendente de los chacabuquenses criticó fuertemente, aunque sin nombrarlo, al peronismo. Pero en esa crítica hirió tristemente a los más pobres, principales víctimas de este modelo, a quiénes tildó de «manada» que el peronismo los «lleva» a votar.
Lo extraño del caso es que el intendente, que fue electo en 2015, lo hizo gracias a un buen caudal de votos provenientes de las clases más bajas.
El fragmento vino tras una pregunta que se hizo el propio intendente: «Vamos por eso, queremos que la gente sea libre, y ser libre ¿es qué?«.
Allí lanzó: «Es poder decidir hacer lo que quiera, votar al partido que quiera, tomar las determinaciones que quiera. Y para que la gente sea libre tiene que poder decidir, tiene que poder ser libre verdaderamente. Nosotros no queremos gente que nos vote como manadas todas las elecciones, queremos gente que piense, que le cueste verdaderamente acompañarnos en momentos difíciles, pero que sepan que la revolución está dentro de ellos, de cada uno de los vecinos de Chacabuco que saben que no podemos volver al pasado, porque si volvemos al pasado es la partida de defunción de todos los argentinos. Tenemos que seguir mirando al futuro, tenemos que apostar al cambio, al cambio que venimos realizando, con esfuerzo, contrabajo, todos los días desde el 2015. Ustedes lo ven en la ciudad, lo ven en la provincia y lo vemos en el país».
Gobernar es difícil
Aiola, primero le pidió coraje a sus simpatizantes, que no son manada, sino «gente que piensa»: «No nos vamos a permitir retroceder ni un milímetro hacia atrás, porque estamos convencidos que el camino que estamos siguiendo es el camino adecuado».
De allí, de la libertad, derivó una ofensa mayor, pero con el claro fin electoral de polarizar, cueste lo que cueste: «Lo difícil que es gobernar un país que para que te entregaran un subsidio tenías que afiliarte o ir a un acto político. Lo difícil que es gobernar un país que para tener un crédito tenías que militar en una asociación política. Lo difícil que es gobernar un país donde los planes sociales se le daban a dedo a la gente. Lo difícil que es gobernar un país donde los puestos de empleo también se daban a dedo y no por capacidad».
Aiola concluyó: «Luchemos porque la revolución está dentro de cada uno de nosotros«.

